Header

Libros inconclusos

No entiendo eso de terminar un libro que no te gusta por el simple hecho de no poder dejarlo sin acabar. Como si existiese algún compromiso con el papel, que te pide que lo devores. Si un libro no te engancha (dejemos al margen eso de si es bueno o malo, que no son más que opiniones) es contraproducente aguantar hasta la última página. Porque acabarás aborreciéndolo y porque además, te roba un tiempo precioso que podrías dedicar a otros libros. ¡No será por obras!
Hoy, al concluir La Casa de Papel, me he visto con la deliciosa tesitura de escoger la próxima víctima para mis ojos. Estoy en Dénia, donde no faltan buenas novelas. Hace días saqué de una estantería un ejemplar de El corazón de las tinieblas, mi nueva elección. Lo empiezo, pasan las páginas, y el efecto soporífero de Conrad me invade sin darme cuenta. Cuando he leído cinco páginas me doy cuenta que no he dado todavía con un simple párrafo que me impresione lo más mínimo. Sigo leyendo y la sensación no cambia. Al final, sintiéndome culpable por motificarme con una historia que me aburre cierro el libro y lo dejo en su hueco del estante. ¿Qué sentido tiene eneamistarme con él, odiarle y que me odie? Cuando un libro no te gusta, primero hay que darle una oportunidad: pero si a la segunda sigue sin convencerte, el mejor que puedes hacerte a tí (y el mejor para el libro) es dejarlo y aventurarte con otro. De nada sirve terminarlo con la sensación de haber perdido el tiempo. Ni tampoco creo que eso fuese lo que quisiese el libro si alguien le preguntase.

P.D.: Tengo que averiguar cómo modificar lo de "mesita de noche". Ni me acordaba que estaba >____<

Foto de Edimburgo y Londres 2007

Posiblemente, no, seguro, uno de los mejores viajes de mi vida. Estoy en una ventana del salón del apartamento de Calton Hill. Las vistas no podían ser mejores.

Lo imprescindible de tomar el sol

Es verano, estoy en Dénia -sol y playa, en pocas palabras- y mi madre considera esencial que su hijo tome el sol. Como mis hermanos lo hacen, y yo estoy tan blanco, lo necesito. Me ve escribiendo, me ve con el ordenador, leyendo, jugando con el perro, me ve haciendo cualquier cosa y me dice: "Para no hacer nada podrías tomar el sol".
Entonces yo me replanteo si tomar el sol es hacer algo. Que claro que no quiero tener un blanco fantasmal -tampo creo que sea tan exagerado, en fin- pero no veo lo imprescindible de estar moreno. No cuando se pueden hacer otras cosas, pero ¡caray, es verano! Si no te obsesionas por el bronceado o estás loco o es que te has pasado dos meses de crucero por los fiordos, una de dos.
Me pongo bajo el sol y no se me pega nada. Pierdo la paciencia al par de horas, cuando veo que no ha servido de nada. Pero aunque sirviese, ¿de qué serviría? Bajo el sol no se puede leer sin que te refleje la luz en los ojos. Ni escribir. Sólo escuchar música, y con los ojos cerrados. No entiendo, por más vueltas que le doy, por qué algunos tienen tanto interés en que tome el sol en verano. Y todo lo demás es perder el tiempo.

Monocrhome - Yann Tiersen

Entre mis canciones favoritas:

http://www.youtube.com/watch?v=UHkJuLATe5I (el videoclip es de fans: que yo sepa, no existe un videoclip oficial).