Estoy entusiasmado con lo que pueda ocurrir mañana. Para los extranjeros, se celebran elecciones autonómicas en Galicia y País Vasco (detesto llamarle "País Vasco", pero también Euskadi, y ni se me pasa decirle las vascongadas. ¿Cómo le digo?) y de ahí saldrán sus próximos presidentes regionales. País Vasco es el eterno feudo nacionalista y Galicia lo es desde los último cuatro años, cuando el PSOE se ayudó del BNG para gobernar, echando a un Partido Popular que había quedado a pocos votos de la mayoría absoluta. En España se permiten los pactos, cosa que a veces sorprende fuera de nuestras fronteras. No siempre gobierna el candidato más votado: a menudo, de hecho, es repudiado a la más deshonrosa oposición.
Las elecciones de mañana son importantes no sólo por su trascendencia política, porque siempre lo son, sino porque las encuestas están más reñidas que nunca y la cosa promete emoción.
Galicia podría repetir gobierno socialista-nacionalista sumando los escaños del PSOE y BNG, aunque muchos miran con ojeriza a Feijoo, que no está tan lejos de la preciada mayoría absoluta que necesita para gobernar. La suerte está echada y terminada la campaña electoral, sólo hay que esperar a que los ciudadanos elijan en las urnas. Lo que leo a primeras es que la ciudadanía no se siente entusiasmada con el gobierno de coalición, y que su gestión en estos cuatro años ha sido más bien mediocre. En lecturas de medios de toda índole me quedo con el candidato popular, mal pese a algunos, que no será tan malo cuando está a un tris del 50% de los votos. Tampoco me mojaría por ninguno, la verdad: mucho dirán unos de la imposición del Gallego, pero Fraga tiene buena culpa de ello (¿y quién si no Camps tiene la culpa del mismo asunto con el valenciano?). Si votase a Feijoo no sería por el castellano, desde luego, sino por sus otras propuestas. ¿Que si votaría a UPyD? No he leído su programa, me temo. Y UPyD ha ignorado soberanamente a Galicia en favor de País Vasco, sólo hay que ver su web. No me ha gustado eso.
País Vasco, por su parte, está más emocionante que nunca. O está emocionante o soy yo que me monto películas impresionantes, pero tengo mucha ilusión en que Patxi López gane estas elecciones. No sé qué ocurrirá mañana, pero tanto unos como otros están nerviosos porque ninguna encuesta les asegura la Ajuria Enea (La Moncloa vasca, para los que estuviesen tan perdidos como yo). PNV ha gobernado durante muchísimos años y el hecho de que un hombre que se considera español pueda decidir por los vascos pone histérico a más de uno. Porque no me cabe duda de que Patxi López se considera español, mucho más de lo que puedo decir por los políticos del PSOE de Cataluña. Patxi López se juega la vida por estar donde está: si no creyese en España, se dedicaría a los geranios.
Mi voto mañana iría con el PSOE vasco, posiblemente, y con muchísima ilusión. Vale, una ilusión infecta, porque sería más ilusión de echar a Ibarretxe que de meter a López. No es una ilusión sincera. Pero iría con él, desde luego, y tengo toda la ilusión en que gane.
Basagoiti... en mi periplo por los medios afines y desafina'os he leído éste análisis del Gara, muy interesante: "Pese a la chulería de los discursos de Antonio Basagoiti, el PP sabe que su máxima aspiración es no hundirse y sumar lo suficiente para el PSE. Un papel ingrato ése de tener que acabar poniendo tus escaños al servicio del máximo rival en el Estado. Pero son las consecuencias de su propio discurso". Pues sí, debería apoyar al PSOE por coherencia. PP y PSOE, unidos por una vez. Es absolutamente novedoso, chirriante, pero a la vez lógico y necesario. Fuera de lo que puedan pretender, PP y PSOE no tienen ideologías tan distintas, la mayor parte son apariencias. Ninguno es extremista y los dos apuntan al centro. ¿Tan difícil sería ver al PP apoyando al PSOE para lehendakari? Ojalá sea así. Y que no se aprovechen de la situación y pidan imposibles. Si el PNV volviese a gobernar por falta de apoyo del PP al PSOE, nunca se lo perdonaría. No es momento de sacar provecho: es momento de cambiar las cosas.
Y UPyD vasco... saben que les quiero mucho a nivel nacional, con sus más y sus menos, y hoy por hoy me parece la apuesta más coherente... pero ya he dicho que votaría a Patxi López, ahora o nunca. Admiro enormemente su programa electoral para las elecciones vascas: son los primeros que piden la supresión del cupo vasco, con un par de cojones. Dicho de otro modo: le piden a los vascos que les voten para que los vascos reciban menos dinero de España y contribuyan más a la nación. Lo hicieron hace un año, pero repetir lo mismo en campaña tiene una coherencia que ya querría para el resto. Me parece mal el cupo vasco, y todo lo que significa crear diferencias entre las comunidades autónomas. Porque las diferencias entre comunidades crean diferencias entre los españoles de un lugar y otro, y por lo tanto, rompe con el socialismo. No se puede ser de izquierdas y defender inventos como el cupo o la autofinanciación catalana. A menos que no te sientas español, claro, lo cuál es muy legítimo, pero entonces no sé en qué espacio está el PSOE catalán.
Mañana veremos. Mi porra: Feijoo consigue una mayoría suficiente en Galicia, Patxi gana a Ibarretxe en votos y de pactos ya se verá. ¿Pero cuantas veces he dicho que soy pésimo vaticinando?