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Diario de viaje: Mi abuela uruguaya

Mi asiento estaba al final del avión, en un lado de las filas centrales. Asiento 47H. Recé porque nadie se sentase a mi lado: se hace muy incómodo pasarse casi doce horas pegándose codazos con un desconocido. Al rato, cuando el avión ya estaba casi completo, una delicada anciana me dice que va a mi lado. Me pide amablemente que suba su bolsa de El Corte Inglés al cajón superior. Obedezco y me pregunta de donde soy. Yo español. Ella es uruguaya, de Montevideo.
Pasan las horas. Me entero que tiene ochenta y cinco años, "pero estoy perfecta". Prueba de ello es que se ha pateado unas cuantas ciudades de europa en las últimas semanas (y bien se sabe que ni Atenas ni Roma ni Florencia cuentan con los mejores transportes, por todo lo enterrado que tienen). Tiene una hija que vive en Paraguay con su marido, pediatra. Con ellos ha hecho el viaje. Pasan más horas y descubro que ha estado dos veces casada, a qué se dedican sus nietos, dónde viven, qué regalo les lleva. Hablamos de política, española y uruguaya. De Venezuela y Bolivia. No le gustan los argentinos ni el Mercosur. Se ha casado dos veces. Me cuenta qué les pasó y también me habla de su hijastra. Habla de sus otros viajes. Y de su genealogía, los Federe y los Alonso. Cuando hay que conseguir unos sangüiches, ella se hace pasar por mi abuela. Mi abuela uruguaya. Pasan más horas y se suceden otras tantas conversaciones. De mil asuntos. Hay tiempo para todo.
Pero cuando nos disponemos de aterrizar, después de más de medio día juntos (ninguno de los dos ha dormido, ni hemos seguido las películas. Apenas he leído o escuchado música) descubro que no me ha dicho su nombre. Ni yo el suyo.
- Margarita -sus apellidos ya los conocía desde horas atrás.
Margarita Federe Alonso lamenta que vaya a Paraguay durante dos semanas, porque querría que fuese a visitarla en Montevideo. Me da su teléfono por si necesito cualquier cosa. Y me desea el mejor viaje.

En eso estoy :) Pero mi compañera de viaje ya ha contribuido.

7 comentarios:

Helena dijo...

Eso es lo que más me gusta de los viajes. De los viajes y de la vida. Lo que encuentras de forma mágica e inesperada.

Nazaret dijo...

Wooooo qué lindoo!! La verdad que siempre se agradece tener un buen acompañante en los viajes largos, y si tiene esa edad seguro que habrás disfrutado muchísimo. Siempre tienen un millón de cosas interesantes que contar ^^

Acuérdate del llaveritoooooooo!! (Lo recordaré hasta que me mandes al carajo xDD)

anónimo 1 dijo...

anda que simpatica la abuela!!!era muy grande el avion no?? para estar en la fila 47 y el asiento H...supongo que seria ventana

Dune dijo...

Que lindo, eso tiene que ser lo mejor del mundo. Tener al lado a una persona tan agradable,con la qu epoder compartir 12 horas de tu vida. Parece que son solo "12 horitas" , pero es un tiempo muy intenso. Creo que tiene que ser una experiencia maravillosa...espero que en mis 23 horas de viaje tenga al lado a una persona tan agradable ^^.

Espero que lo pases muy bien , hombre con criterio(ves? ya he aprendido , superheroe :P).Dale recuerdos a todos! Chau!

dani dijo...

Me alegro que hayas conocido a una tan amable abuelita a la que no le gustan los argentinos (6) haya ella :F

ahora voy a hablar de mi mala pata...hace unos cuatro dias se me rompio el modem, y me quede sin internet ( estoy en un ciber ahora y el teclado es fantastico :D) y ayer un rayo me quemo la compu!!!!!! no lo puedo creer todavia....malisimo. La cosa que cayo justo para que no me entere de las entradas del podcast y me quedera afuera...SUpongo que voy a ir hasta el lugar a ver si consigo entrada :R

sr. sarcasmo dijo...

Me alegro de que tuvieses una buena compañía en el avión, y te deseo que tengas una buenea experiencia, no todos los días se va al otro lado del mundo.

andres dijo...

a la vuelta de italia el año pasado me tocaron dos monjitas... me charlé todo el viaje de religión

fue muy interesante