Crónicas Salemitas cumple seis años pero no cierra (la primera entrada escrita a mano)
jueves, 23 de mayo de 2013
Bueno, aquí estoy. La entrada nº 1000 ya está llegando y yo todavía no he escrito nada. Bravo por mi. Si no fuera por mi falta de imaginación, recursos materiales o talento manual podría hacer un gran video de 15 minutos, un super fotomontaje o una viñeta muy ingeniosa. Pero no, simplemente se me pudo ocurrir este relato. Y ni siquiera es un relato tierno y conmovedor acerca de cómo descubrí este gran blog y cómo me ha influido en mi vida y bla bla bla… ya saben, todas esas cosas cursi que aparecen en las películas y demás. No, la verdad que mi relato no es así. La verdad es que ni siquiera me acuerdo bien la fecha en que llegué por primera vez a este lugar (sí, lo se, mi memoria es pésima, lo admito) Lo único que recuerdo es que un buen día estaba vagando por HarryLatino cuando decidí pasarme por tu club (que en ese momento jamás había entrado) a ver que tal era. Y cuando entré y me afilié pude ver no solo que era un club fantástico (siempre fue uno de mis preferidos, sinceramente) sino que además pude ver un link que me conducía a este blog tuyo de vos. Y desde ese momento quedé enganchado. Me encantaba conocer un lado tuyo fuera de HL, ese lugar en donde eras El Gran Cronista de Salem, envidiado por los hombres y codiciado por las mujeres (¿). Este blog me demostraba que, efectivamente, eras humano como todos los demás, por más que dentro de HL eso no siempre quedara claro. Pero sinceramente y fuera de bromas, más allá de eso lo que me llevó a quedarme fue la gran calidad de este blog, con tus viñetas (casi) siempre muy graciosas, las crónicas de tu vida diaria o tus opiniones siempre interesantes sobre cualquier cosa (aunque, bueno, las de política podrían ser obviadas, en la opinión de este modesto chico-sudamericano-sin-interés-en-la-política) Las Crónicas Salemitas es uno de los pocos blogs personales que sigo, ya que considero que es de los pocos blogs personales que realmente vale la pena seguir en la blogosfera. La verdad que tus entradas son por lo general muy buenas, y aunque no sea de comentar muy seguido, y aunque tu blog no ha sido una gran influencia en mi vida (lo siento, Croni, se cuánto te gustaría que fuera así, pero bueno, no siempre se gana :P) quiero que sepas que te leo siempre, y que espero que tus Crónicas Salemitas continúen durante mucho tiempo más.
¡Felicidades por tus primeras 1000 entradas, Cronista! ;)
Querido Cronista:
No soy de participar en estas extrañas peticiones, además de que no soy nada buena redactando y que mal por que era mi deseo ser mejor, pero simplemente no pude resistirme a tantos posdatas y recordatorios, parece ser algo importante, como nunca llegare a una entrada numero mil, nunca lo sabré. Eso demuestra cuanto influye este blog en mi, bueno es una manera de verlo. De alguna manera extraña me gustaría ser parte de el aunque sea con una carta, mal escrita, que, considerando mi suerte llegue a ser ignorada. Es una manera de decir lo mucho que me gusta leerlo, no solo es entretenido, siento que ocupo mi tiempo en algo mas útil, de lo que normalmente hago; realmente lo disfruto aunque no siempre este de acuerdo contigo, pero es parte de la experiencia, al menos eso creo yo, estar en desacuerdo, encontrar opiniones diferentes a las mías, o, muy pocas veces opiniones que coinciden con las mías, es refrescante en cualquier sentido, en especial cuando uno no esta muy acostumbrado a escuchar comentarios inteligentes; no estoy diciendo que yo sea inteligente. Como sea, esto se trata del blog. El blog que se ha convertido en una página de frecuente visita, como dije, disfruto leerlo. Ya ni recuerdo como llego a mi, o mas bien como llegue yo a el, tal vez por querer saber mas del chico de la voz sexy, bueno descubrí mas, tal vez no del chico en si, pero de temas tan variado e igual de interesantes, desde música diferente, desconocida aunque sin mucha variedad hasta política española; de hecho todo esto ha sido parte de querer saber mas de la madre patria y su gente, incluso sacarlos de el estereotipo de racistas, buscar mas de lo que dicen los libros de historia, aunque también ayudo la incursión del canal TVE en el sistema de cable básico, pero es parte del fenómeno.
Seguir viendo esta como una pagina recurrente, incluso me inspiro para tratar de abrir un blog por mi cuenta, con resultados desastrosos claro.
Se que he hablado tal vez demasiado de mi en este intento de carta, pero acaso no se trataba de saber como influyo en nuestras vidas, bueno de acuerdo con mis actuales temas de conversación, me parece que ha influido notablemente, incluso he llegado a imprimir entradas con las que no estaba de acuerdo para mi colección, con el fin de buscar inspiración y opiniones coherentes con que discutir esas ideas.
Espero con ansias el futuro de crónicas salemitas, que continúe igual de fresco y entretenido, y claro siempre bien escrito; lastima que nunca podre obtener tu libro, pero bueno siempre habrá otros, espero.
Mis mejores deseos
VannezithaElena López participa desde la honorable ciudad de Valencia, y lo hace con un dibujo que me encanta. Ahora bien: lo de que Crónicas Salemitas no tiene precio es muy discutible. ¿Con quién hay que negociar? :-P
Las crueldades del Antiguo Testamento
sábado, 27 de noviembre de 2010
El Génesis puede ser un cuento fantástico, la historia de Moisés valer de guión cinematográfico y la del arca de Noé, bien nos sirve para concienciarnos miles de años después del peligro del cambio climático. Sin embargo, ni las mejores lecturas sirven para salvar lo que es un libro tenebroso, con un dios que pone los pelos de punta con cada una de sus crueldades. No entiendo la necesidad de los cristianos de hacer del Antiguo Testamento la mitad de su Biblia. El Nuevo Testamento está más actualizado y su dios, al contrario de como ocurre en el Antiguo, es impecable.
Esta contraposición de dioses, supuestamente el mismo, siempre me ha desconcertado. Un dios malísimo con uno majo, los dos unidos como si fuesen el mismo. Me sorprende la veneración por una divinidad que regala a Satanás el destino de sus más fervorosos creyentes como ocurre con Job; me indigna lo cabrito que puede ser al dejar a Moisés a un paso de la tierra prometida; tampoco me explico qué tiene de admirable un dios capaz de enviar las peores plagas a Egipto, aunque signifique la muerte de miles de personas. Ese dios es terrible y jamás lo podría respetar. Sus crueldades salpican todo el Antiguo Testamento de principio a fin, y hubiese sido mucho mejor si esta religión hubiese renunciado a él para dedicarse única y exclusivamente a las enseñanzas de Jesús. Pero vamos: la Iglesia hubiese ido mucho mejor de hacer mil cosas que ha obviado por el camino.
El Nuevo Testamento es, todavía hoy, cuando han pasado dos mil años, un texto repleto de sentido común y humanidad. Las enseñanzas de Jesús sirven igual para creyentes que agnósticos, y sus palabras deberían enseñarse el día de mañana aunque desaparezca la asignatura de Religión, igual que estudiamos el Quijote o las obras de Shakespeare. Jesús, sea o no el hijo de Dios, es un personaje real de la Historia y posiblemente uno de los más influyentes. Ninguno como él puede presumir de nacer, vivir y morir pobre, y sin embargo trascender por los siglos mucho más que los reyes más ricos.
Pero de todos los momentos de Jesús, yo me quedo con uno solo: el de Jesús y los mercaderes, cuando el joven de treinta y tres, Belén, tiene un ataque de ira al ver los puestos de mercado junto a la sinagoga. Es el único momento en que la máxima figura -humana- del cristianismo pierde los estribos y la toma con todo lo que se le cruza en su camino. Sí, Jesús tiene una actitud vergonzosa en ese momento, nada que ver con cuando dice, clavado en la cruz, "perdónalos padre porque no saben lo que hacen". ¿Por qué no perdonó él a los comerciantes? El Jesús del mercado actúa de manera irracional y no recurre ni un segundo al diálogo. Se comporta como un parias. Y ese momento, por encima de todos los otros, y gracias a que nunca se censuró, nos demuestra el Jesús más humano, el que puede equivocarse alguna vez, y nos lo acerca para plantarlo, con sus defectos, entre nosotros. Todos podemos perder la razón en alguna ocasión. Que Jesús lo haga lo hace más perfecto que si nunca perdiese la compostura. Es un personaje histórico absolutamente apasionante.
También me encanta cuando le ruega a Dios que acabe con su dolor, o cuando duda que los ángeles vayan a recogerlo tras arrojarse al suelo. Jesús tiene sus flaquezas y el Nuevo Testamento no oculta ninguna. Multiplicar los peces y los vinos es un acto innecesario de soberbia, igual que resucitar a Lázaro, pero su maravilla también reside en cada error. Con todo, sus enseñanzas y aciertos son muy superiores a los tropiezos. Jesús es y debe ser una figura clave en la formación de la moral. Las misas serían mucho más interesantes si el cura se dejase de homilías y convirtiese su discurso del domingo en un club de lectura al que todos estuviésemos invitados a participar. La Biblia merece un millón de reflexiones: el Antiguo Testamento por lo peor, y el Nuevo por todo lo que nos queda por aprender. Da igual que no seamos cristianos.
Posdata: el dibujo es Jesús enfadado con los mercaderes. Por si no se entiende, el dedo quiere decir se-os-vais-ya-de-aquí-que-este-sitio-pertenece-a-mi-padre. No recuerdo haber visto jamás un cuadro con esta escena tan maravillosa, así que he tenido que dibujar algo para ilustrar la entrada. Si el retratado fuese Alá, ya me habrían volado los sesos.
Posdata que no tiene nada que ver: me dicen que no dejé claro en qué consiste lo del proyecto entrada número mil. Pues bien: podéis participar con lo que queráis, ya sea una carta, dibujo, videoblog, canción, poema, cómic, retécera. El único requisito es que sea significativo para el blog (vamos: que no enviéis una foto de vuestra primera comunión aunque salgáis muy guapos. No sirve). Hay quien ha escrito una crítica del blog, otro que ha hecho un dibujo con lo que más le interesa (y poco más que agregar, porque han participado muy pocas personas). Quedan siete entradas para el millar, así que aprovechad estos últimos días si os interesa aportar vuestro granito de arena. Gracias por adelantado.
Posdata de relleno, total, qué más da una más: os recuerdo que si entráis a crónicassalemitas.com tenéis botones de 'Me gusta' para el Facebook y también para hacer retweets en Twitter. Así hacéis publicidad al blog y yo me puedo retirar al campo.
Pssss... No te olvides del Proyecto entrada n.º 1.000
sábado, 13 de noviembre de 2010
Quedan pocas semanas (así, a ojo) para alcanzar las mil entradas, y os recuerdo que podéis participar en el Proyecto entrada n.º 1.000. Podéis participar con escritos, ilustraciones, viñetas, videos, fotos o lo que sea, siempre y cuando sea algo relacionado con el blog (y no valen fotos de vuestra boda diciendo "Ese día nos acordamos mucho de ti." Hay que currárselo un poco. No mucho, pero un poco). Espero vuestras colaboraciones (que por ahora ha participado poquísima gente, ¡con la de salemitas que meten caña cuando me salgo un renglón!). Más info aquí.
Podéis retwittear o darle al 'Me gusta' en esta entrada para que más salemitas se enteren. Menuda cara se me quedará como sea un fiasco.
Amigos que leen mi blog
miércoles, 10 de noviembre de 2010
Qué le voy a hacer si en ocasiones me repito. Lo único que le pido a Dios es un poco de retroalimentación.



