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Gitanos con esa actitud, jamás

Soy defensor de la inmigración, siempre que el país ofrezca posibilidades y el inmigrante llegue con voluntad de integrarse y trabajar. Como este tipo de inmigrantes son la inmensa mayoría, no voy a dedicar una parrafada a defender el aspecto positivo de todos los latinoamericanos y europeos del Este, igual que africanos u orientales, que han venido a España en los últimos años. Tampoco voy a insistir en eso de que los delincuentes son una minoría, porque está bastante claro. No voy a recrearme en un argumento que conocéis hasta aburrir.

Lo que no puedo apoyar es la emigración de gitanos como los que han viajado desde Rumania hasta Francia para asentarse en campamentos ilegales, lo mismo que sucede en España sin que nadie diga nada. Estos gitanos no llegan al país galo con voluntad de trabajar, sino de delinquir -ahí donde los robos son más jugosos- y vivir de prestaciones sociales como no pueden en Rumania. No hay que hablar mucho con un rumano payo para conocer la opinión de los rumanos gitanos, de los que se despegan a una velocidad pasmosa: esos no han viajado miles de kilómetros para trabajar, sino para vivir del cuento.
Sé que generalizo, pero no hay otra forma de hacerlo. Existen excepciones, desde luego, ¿pero acaso no confirmas las excepciones lo que son apabullantes mayorías? El pueblo gitano, plantado en España desde tiempos que nadie puede recordar, está hoy menos integrado que los ecuatorianos, marroquíes y chinos que llegaron a España hace cuatro días. La excusa de "España nos margina" se les agota en la boca, a juzgar por lo rápido que han podido adaptarse los demás. Los gitanos no respetan otra ley que no sea la suya, son mayoritariamente machistas, y no soportan trabajar en nuestro sistema. Por supuesto que no podemos renunciar a nuestros gitanos, y ojalá sirviesen de algo todos los proyectos sociales (seguramente, nunca suficientes) para integrarlos, pero ¿es que ahora también debemos soportar los gitanos de los demás? ¿Es que nadie comprende, como el gobierno francés, que estos gitanos llegados de Rumania sólo van a suponer un gasto social al Estado, y que cualquier intento por integrarlos será tan improductivo como el resto de esfuerzos de los siglos anteriores? Y si están abocados al fracaso, ¿por qué tendrían que ser los franceses (o los españoles) los que tendrían que cargar con ellos, cuando su nacionalidad es rumana?
La Unión europea permitirá la libre circulación pero hasta hoy, las pensiones y ayudas los paga cada Estado. Cuando existe un colectivo sin ánimo de trabajar, al que no le sale a cuenta ponerse al servicio de un señor por 700 euros, cuando por los 600 que le dan los servicios sociales se puede quedar en casa, no quiero que sea mi país quien mantenga los vagos de otros. Cuando encima ese colectivo vive encerrado para sí, sin ninguna intención de integrarse y elevando la criminalidad, pues mejor que se queden en casa. Primero esforcémonos por ayudar a los gitanos españoles, que no son pocos, y luego, cuando sepamos solucionar este problema centenario, del que no creo que seamos todos igual de culpables, entonces ya veremos cómo ayudar a los gitanos de fuera. Hasta entonces, que cada país porte su vela.

8 comentarios:

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Laura dijo...

No estoy del todo de acuerdo, creo que generalizas demasiado. Mi mejor amiga es gitana y si no es porque ella lo dice nadie se lo nota, vive en una casa normal, con una familia trabajadora como otra cualquiera, que paga sus impuestos y colabora como cualquier español, están totalmente integrados, tan solo se dedican a vivir su vidas respetando a los demás, sin machismos y sin nada que se le parezca. Y estoy segura que todos conocemos a algún gitano y vivimos sin saberlo, no es un caso excepcional, lo que ocurre es que los gitanos que se hacen notar son una minoría, y el resto cargan con los prejuicios que tenemos los demás sobre ellos. Aunque eso sí, los gitanos que describes en tu entrada no hacen ningún bien a la sociedad de ningún país, dedicándose a delinquir entre otras cosas... pero no se puede generalizar tanto! ;)

Anónimo dijo...

Yo vivo en la frontera entre dos mundos. En una calle grande que desemboca en una de las salidas de la ciudad. No son las afueras, pero entre un lado de la calle y el otro hay una línea invisible que la policía no quiere pisar. Yo vivo en el lado seguro.

Poco a poco fueron llenando los pisos de mi barrio. Después otras calles alrededor. Escupen, insultan, gritan, roban, o como poco, no se lavan. Pero llevan joyas de oro bien vistosas.

Muchas son mujeres, buenas e ignorantes mujeres que viven su vida y compran en el barrio. Pero ningún niño va al colegio, cuando a cualquier padre español lo encerrarían por permitir algo así. Claro que la familia de ese padre no se lanzaría sobre la policía cuales fieras alegando que "no respetan sus tradiciones".

Ahora han empezado a llegar otros inmigrantes y muchos gitanos han empezado a irse. Las nuevas compañías no les gustan. Estoy acostumbrada a vivir rodeada de ellos, no me pronuncio. No me gustan, pero bueno, mientras me dejen en paz...

Y Francisca, la caridad bien entendida empieza por uno mismo. España, y Francia, y todos los países que reciben inmigración deben acatar el primer artículo de la Declaración de Derechos Humanos, vale. Pero deben velar por los ciudadanos que contribuyen a la estabilidad del sistema con sus impuestos y con su buen comportamiento. Cuando las necesidades de éstos estén satisfechas podremos dar y ser generosos. No somos de piedra, teniendo todo lo necesario no creo que nadie se niegue a compartir lo que tenemos con otros hermanos, otros seres humanos. A algunos pocos les podrá la codicia hoy día, pero a muchos les embarga la frustración de ver cómo a una familia inmigrante los medicamentos les salen gratis sin pagar impuestos mientras que ellos, aun contribuyendo a las arcas públicas, deben pagar un porcentaje por las medicinas. Derechos para los inmigrantes, vale. Pero más facilidades y privilegios que los nativos no. Si quieres lo entiendes y si no, pues bueno.

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Trabajo de cara al público y con la delincuencia en relación directa.

Hay cosas en que te doy la razón, pero dices que los marroquies estan más integrados... y te equivocas.

No hay marroquí que respete España. Todos ellos piensan que es España quien debe adecuarse a ellos. Quizá no todos, pero si la inmensa mayoría. No paran de decir que tienen sus derechos y de acogerse a las ayudas sociales del gobierno. Son sabedores y conocedores de la ley de extrangería y se aprobechan de ella tanto como pueden y no verás uno de ellos sin una mínima reseña en base de datos policial. Por algo será, Cro.
Lo mismo pasa con los latinos. Vienen con la idea prefijada del racismo... y no hay quien les saque de ahí. Se montan sus grupitos de gente y se cierran en el y en si mismos. Eso genera más racismo de el que el propio racismo pueda generar.

Pazcual dijo...

Una entrada que levanta ampollas. Los gitanos, a opinión personal, son un arma de doble filo para el problema de la inmigración en Europa y su regulación: ¿está siendo Francia injusta? ¿Estamos nosotros juzgando demasiado rápido?¿Cuál es la mejor manera para la solución de este problema? No es ver simplemente quién tiene la culpa, sino también ver las razones por las cuáles la inmigración de los gitanos es mucho más agresiva y significamente distinta de la que puede una inmigración latina, asiática y africana.
Saludos y que buena entrada.

Nyna dijo...

¿Hola?
¿Marroquíes y sudamericanos integrados?
Me parece que te equivocas de medio a medio.
En cuanto a los gitanos te doy la razón, pero en cuanto a los dos primeros, imposible. Es una minoría extremadamente minoritaria (valga la redundancia) la que está integrada y respeta mínimamente este país.
Estoy completamente de acuerdo con el último anónimo, el de las 06:41.

temístocles dijo...

Pues si hay que echar del país a la gente sólo por no trabajar... ya podemos ir empezando: la casa real, políticos, periodistas, el Real Madrid, la generación Ni-Ni...
Sienta muy mal reconocer que se es nazi, pero es que a lo mejor eso no es tan malo como lo pintan...

Y al anónimo del 5 de septiembre: por favor, no utilices la palabra "latino" para referirte a los americanos y diferenciarlos de nosotros. Silos yanquis lo hagan, haya ellos, pero recuerda que latinos somos tanto nosotros como los italianos, portugueses, etc..